?COMO TRABAJAR CON PARTERAS TRADICIONALES EL SIGLO XXI?
Alfonso E Nino G
¡CÓMO TRABAJAR CON PARTERAS TRADICIONALES EN EL SIGLO XXI!!
I.-INTRODUCCION
La salud materna sigue siendo una preocupación en el país, generada por la precaria atención de los servicios de salud que se expresa en la elevada mortalidad materna y alto número de secuelas post parto , que afectan la salud de las mujeres y de su hijos; estos problemas se reflejan en mayor magnitud en ámbitos en donde la desigualdad social es marcada , en el país estos son lugares de sierra y selva; la salud materna es un indicador fundamental del desarrollo de un país y refleja las condiciones de vida de las mujeres. existe marcadas diferencias entre la salud materna en países desarrollados y en países pobres y en desarrollo.
En los países desarrollados la mayoría de las mujeres gestantes tienen acceso a la atención prenatal, parto y postnatal de calidad, han mejorado la infraestructura, construyendo, ampliando o adecuando hospitales y servicios de salud, contando con mayor equipamiento que permiten atender complicaciones y emergencias durante el embarazo y el parto; los profesionales de la salud, médicos, obstetras están mejor cualificados y brindan atención especializada y segura; en el campo de la promoción de la salud, se promueven estilos de vida saludables durante la gestación, se ha instalado la vacunación y detección temprana de enfermedades; los gobiernos invierte en salud materna y garantizan los derechos reproductivos de las mujeres; como resultado de todo esto, la mortalidad materna en estos países es muy baja y la mayoría de los embarazos y partos transcurren sin complicaciones.
De otro lado, en estos países se han instalado cambios negativos en la atención del embarazo y parto, volviéndose intervencionista, deshumanizada y medicalizado ,que proviene de un tipo de formación de los RHUS que han hecho del cuidado una rutina y un negocio; un reflejo de esto es en el incremento de la cesárea, que si bien es una operación salvadora para madres y para bebés en muchos casos, aceptada hasta un 15%, se ha convertido en una alternativa usual de nacimiento, la OMS,” insiste en que una cesárea no deja de ser una operación, la cesárea es una cirugía mayor y está asociada a riesgos de salud tanto a corto como a medio plazo". "El sistema obstétrico no se ha esforzado en dedicarle al parto el tiempo, la atención, el cuidado que necesita
Los países han probado múltiples estrategias para mejorar esa situación, estrategias que se han centralizadas en mejora de servicios y la inclusión de la tecnología, han mejorado la situación de mujeres de clase media, pero no hay alternativas para mujeres que viven en zonas pobres y alejadas. Actualmente, en los países en desarrollo, la situación es muy diferente: Las mujeres enfrentan numerosos desafíos que ponen en riesgo su salud y la de sus bebés: muchas mujeres, no tienen acceso a un centro de salud o carecen de los recursos económicos para pagar los servicios. Los establecimientos de salud están mal equipados y no cuentan con el personal calificado necesario, persisten prácticas como los matrimonios infantiles, la mutilación genital femenina y la falta de atención prenatal; la pobreza limita el acceso a una alimentación adecuada, agua potable y saneamiento básico, la situación político-social generado por los. conflictos armados, desastres naturales, cambio climático y epidemias agravan la situación.
Las Consecuencias de esta mala situación: son la alta mortalidad materna, miles de mujeres mueren cada año por causas relacionadas con el embarazo y el parto, hay persistencia de complicaciones durante el embarazo y el parto como: Hemorragias, infecciones, preeclampsia, entre otras, en los niños se genera bajo peso al nacer y mortalidad infantil: Los bebés nacidos de madres con mala salud tienen mayor riesgo de morir o de sufrir enfermedades crónicas.
Una de las estrategias planteadas, para lugares en donde es escaza la atención de salud es la formación de parteras tradicionales; la OMS reconoce la importancia de las parteras tradicionales en la atención materno infantil, especialmente en comunidades rurales y de difícil acceso. En una declaración conjunta con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la OMS consideran a las parteras tradicionales como una solución provisional para mejorar la salud materna y neonatal, mientras se trabaja en garantizar el acceso universal a servicios de salud profesionales y modernos. En zonas rurales, como la sierra y la selva amazónica, el acceso a hospitales es limitado, y las parteras tradicionales son fundamentales para la atención del parto. En estos contextos, es común que ellas (las PT) faciliten o atiendan partos en comunidad, respetando la cosmovisión local y coordinando con los servicios de salud para asegurar la atención en casos complejos.
Las parteras tradicionales (PT)deben estar preparadas para ambas funciones: facilitar y, cuando sea necesario, atender partos en comunidad, siempre priorizando la seguridad de la madre y el bebé y respetando las tradiciones locales. Esto las convierte en un puente vital entre las comunidades y los sistemas de salud modernos. la salud materna es un problema global que requiere una respuesta global. Es fundamental reducir las desigualdades existentes y garantizar que todas las mujeres, independientemente de dónde vivan, tengan acceso a servicios de salud de calidad.
En las zonas rurales peruanas, más del 20% de los partos son atendidos en casa. Las parteras se encargan de acompañar y guiar a las mujeres en el momento de recibir a sus niños. Su punto de partida es tratar el embarazo como un acto natural, no una enfermedad. Sus prácticas ancestrales podrían ser una herramienta útil frente a la violencia obstétrica
II.- ¡EL CONTEXTO SOCIAL Y CULTURAL DEL EMBARAZO, PARTO Y PUERPERIO!
El contexto social de la atención del embarazo y el parto, como refreímos anteriormente, está relacionado al contexto económico social en donde viven las mujeres gestantes, para las poblaciones pobres sigue siendo una urgencia mejorar la salud de las mujeres, en este contexto las cesáreas es un déficit que refleja la pobre atención a las emergencias obstétricas.
En este contexto las mujeres suelen ser madres a una edad temprana y de promedio, tienen unos seis hijos. Aquellas que dan a luz en hospitales, otras lo hacen en casa, son asistidas por enfermeras que no tienen formación de matronas.
Si bien las cesáreas es una operación reservada inicialmente para casos en los que el parto normal o eutócico puede comprometer la vida de la gestante o del niño, por diversas razones, se ha aceptado a la cesárea como método de parto de elección, que ha aumentado su frecuencia en el tiempo. La OMS estableció un margen de tasa de cesáreas de 15% para las cesáreas necesarias ya que valores mayores no representan una disminución en la morbimortalidad fetal. Mundialmente se ha evidenciado tasas de hasta 21% (países europeos) y, en el Perú, 36% en el año 2015 y Chile 60%
Se hace necesario devolver poder y autonomía a las gestantes que es la principal recomendación de la OMS y el reclamo fundamental de las activistas: el parto y el nacimiento "pertenecen a la mujer y su familia. Es importante trabajar en los “planes de parto" en las maternidades, "que la paciente discuta cómo va a ser su parto, que los profesionales pregunten y respeten sus deseos".
El tema afectivo y la relación de las mujeres con su entorno deben ser replanteados, es necesario retomar los lazos afectivos de la familia con las gestantes y la relación intercultural, en este contexto la OMS promueve programas de formación para parteras tradicionales, con el objetivo de mejorar sus habilidades en prácticas seguras de atención obstétrica, manejo de emergencias y uso adecuado de tecnología básica.
Se busca integrar a las parteras tradicionales en los sistemas de salud oficiales del nivel locales, estableciendo canales claros de derivación para casos de emergencia y fomentando la colaboración entre la medicina tradicional y la moderna.
La OMS plantea la necesidad de crear un entorno de trabajo propicio para las parteras, libre de estigmatización, violencia y discriminación por razones de género. Esto implica otorgar mayor autonomía a las parteras en los equipos de atención de salud y asegurar su participación en la planificación, gestión y reglamentación del personal de salud.
"En un parto normal, no hacer ninguna intervención innecesaria, estar al lado de la mujer, esperar a que lleguen los procesos. Escucharla, escucharla, escucharla", se pide a los profesionales de salud. Incluso para una cesárea programada -que no se recomienda, pero no debe negarse si es el deseo informado de las gestantes-, debería esperarse "a que el propio bebé y su ecosistema, su cuerpo, desencadenen el proceso de parto" .
La solución del problema de salud en sierra y selva peruana debe buscar alternativas culturalemnte aceptables pero que entienda el nuevo contexto social del país y la necesidad de incorporar la tecnología y el trato humano en el embarazo y parto.
Hay decisiones institucionales como la resistencia en los hospitales a permitir que un acompañante elegido, este en el parto "Parir solas ya es maltrato, a menos que la mujer lo desee", las gestantes sufren también violencia física -y a veces sexual-, lo manifiestan: madres, obstetras, parteras.
La OPS critica que a las parturientas se las inmoviliza acostadas, se les prohíbe la ingestión de líquidos o alimentos., no les ofrecen alternativas para el control del dolor. Y, para acelerar el proceso del parto, les aplican "una cascada de intervenciones" sin necesidad médica ni consentimiento informado de la parturienta.
A muchas gestantes se les “prepara para el parto” que incluye: la Canalización intravenosa, poner enema, rasurado genital, tactos vaginales repetidos, rotura artificial de la bolsa amniótica, inducción de contracciones con oxitocina sintética, cortes entre la abertura vaginal y el ano (episiotomías), pujos dirigidos por el personal de salud y hasta las contraindicadas presiones manuales sobre el abdomen (maniobras de Kristeller), son parte de esta "cascada", contra la que la OMS protesta.
En los últimos años existe un acuerdo en que la prioridad es que personal calificado atienda a todas las embarazadas, pero en este concepto no se incluye a las parteras tradicionales. El motivo principal para ello es el abandono del "enfoque de riesgo" —que promovía la atención prenatal para detectar los embarazos de alto riesgo y asegurar su atención especializada—, para dar paso a un "enfoque basado en los derechos humanos", en el que se considera que todas las embarazadas corren riesgos y tienen derecho al acceso a una atención de su parto por parte de personal calificado .
III.-ROL DE LAS PARTERAS EN LA COMUNIDAD.
El parto domiciliario constituye una práctica extendida en las poblaciones rurales de la sierra y selva del país. Está marcada preferencia por el parto domiciliario expresa aspectos étnicos y culturales de la población particularmente quechua, aymará y/o de grupos nativos amazónicos. Por otro lado, tiene que ver con aspectos de accesibilidad a los servicios de salud (geográficos, vías de comunicación, entre otros) .
En este contexto, el rol de las parteras tradicionales en la actualidad debe ser amplio y no solo circunscrito a la atención del parto, abarca desde la preservación de conocimientos culturalemnte ancestrales hasta la complementariedad con la atención que es dan en los servicios de salud formales.
El valor de las parteras tradicionales radica en su capacidad para ofrecer un cuidado integral y personalizada a las mujeres de su comunidad, especialmente en lugares en donde el acceso a servicios de salud es limitado.
Es necesario reconocer y valorar el papel de las parteras tradicionales (PT), promoviendo su participación en los sistemas de salud y garantizando que puedan ejercer su práctica de manera segura y efectiva.
Hay que recordar que, si el parto ha tenido lugar en el hogar, la primera consulta posnatal debe ser lo antes posible, y no más de 24 horas después del nacimiento (OMS) .
Durante la pandemia, las parteras tradicionales desempeñaron un papel crucial en la atención materna, especialmente en comunidades rurales y remotas. En estados como Chiapas, se observó un aumento en la atención de partos por parteras, llegando al 47% de los nacimientos registrados en 2020
IV.- VISION DE LA ATENCIÓN DEL PARTO POR EL PERSONAL DE SALUD.
En el primer nivel de atención (PNA) el cuidado de la salud materna esta centralizada en las Obstetras que son profesionales que tienen como función principal velar por el cuidado del embarazo, parto y puerperio, por formación ,ese tipo de profesionales, en su mayoría, no están de acuerdo con el trabajo de las parteras tradicionales y las consideran competencia y que son “más riesgo que beneficio” Las prácticas tradicionales de parto fueron juzgadas como peligrosas y "costumbres para mujeres ignorantes.
El predominio de la formación occidental hace que se impusiera la posición litotómica (echada con las piernas abiertas) reemplazando métodos tradicionales como el parto en cuclillas o sentada, en muchas regiones como Cajamarca, se prohibía que las obstetras trabajen con las parteras tradicionales; en esta lógica no hay mucha predisposición para trabajar con la PT
Hoy en día, la percepción de los obstetras sobre las parteras tradicionales es más positiva y se caracteriza por reconocer que las PT poseen conocimientos y habilidades valiosos, aunque diferentes a los de la medicina convencional, existe una creciente aceptación de que pueden complementar la atención de salud moderna, especialmente en áreas rurales o con fuerte presencia indígena.
Las parteras tradicionales son vistas como un enlace importante entre las comunidades y el sistema de salud formal, facilitando el acceso a la atención médica cuando es necesario
Se valora la capacidad de las parteras para proporcionar una atención más íntima y culturalmente apropiada, lo que puede reducir la ansiedad en las parturientas.
La percepción de los obstetras sobre las parteras tradicionales ha mejorado significativamente, reconociendo su valor en la atención materna, especialmente en contextos rurales e indígenas. La tendencia es hacia una mayor colaboración e integración de ambas prácticas para mejorar la salud materna y reducir la mortalidad.
V.- LA ARTICULACIÓN DE LOS SERVICIOS DE SALUD Y LA COMUNIDAD PARA LA ATENCIÓN MATERNA.
Modernamente la percepción es que el trabajo con las PT se considera un complemento a la atención de salud materna en los servicios de salud formales, en muchas regiones, especialmente en áreas rurales de sierra y selva, de difícil acceso, las parteras tradicionales son el primer y único punto de atención para las mujeres embarazadas.
Este tipo de personas, previa capacitación, ofrecen un acompañamiento personalizado y cercano a las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio, proporcionando apoyo emocional y psicológico y pueden desempeñar un papel importante en la promoción de prácticas saludables, como la lactancia materna y la planificación familiar.
Desde la comunidad, las PT, que cuenten con apoyo y soporte de la comunidad apoyaran a que se cumplan las indicaciones precisas sobre el cuidado de las gestantes, velar que cumpla sus citas médicas, y coordinar con las familias para un cuidado más cercano y calificado.
5.1.- El reconocimiento legal de las PT: En abril de 2023, el Senado de México aprobó reformas para garantizar y proteger el ejercicio de las parteras tradicionales. Estas reformas permiten que las parteras otorguen certificados de alumbramiento o certificados de nacimiento incluso sin estar registradas en el sistema nacional de salud, especialmente en comunidades indígenas; este tema es poco desarrollado en otros países.
VI.-TRABAJO MODERNO CON LAS PARTERAS TRADICIONALES.
El rol de las parteras tradicionales ya sea como atención o facilitar el parto en comunidad, depende de varios factores como el contexto cultural, las condiciones de salud del territorio, la geografía y las preferencias de las familias. Sin embargo, hay puntos clave para responder a esta pregunta en el contexto del siglo XXI:
6.1. Atención del parto: En comunidades alejadas o con acceso limitado a servicios de salud, facilitar el parto en comunidad puede ser esencial, con el tiempo las PT se han convertido en personas cercanas que comprenden las costumbres y las necesidades locales, lo que genera confianza entre las familias y las gestantes. Juntamente con la capacitación de como atender el parto debe implementarse medidas para asegurar un ambiente limpio y seguro para el parto. Proveer de herramientas básicas como kits de parto limpio y capacitación en prestar los primeros auxilios obstétricos, se debe conocer los protocolos claros para identificar riesgos que ameriten la derivación a un centro de salud.
Las parteras tradicionales pueden ser las únicas que hacen la atención materna en áreas remotas de sierra y selva, en estos casos, las PT deben estar preparadas para atender partos de bajo riesgo y saber cuándo referir casos más difíciles o complejos como la atención de partos múltiples, presentación de nalgas o gestantes primerizas.
6.2.- Identificación de signos de alarma en gestantes: El trabajo de las PT debe enfatizar la identificación de señales de alerta como preeclampsia, hemorragias o partos prolongados, manejo inicial de emergencias hasta que llegue el apoyo médico.
6.3.- Articuladoras de la salud materna entre comunidad y servicios de Salud: Las parteras tradicionales pueden actuar como facilitadoras entre la comunidad y los servicios de salud y acompañar a las mujeres embarazadas a centros de salud cuando son citadas o sea necesario. Orientar a las gestantes sobre los controles prenatales y la importancia de dar a luz en un entorno adecuado y seguro según las condiciones del embarazo, este rol es particularmente útil en comunidades que valoran más las prácticas tradicionales que la medicina moderna.
6.4.-Mejora la relación Intercultural: En comunidades con un fuerte arraigo cultural, el parto en casa o en espacios comunitarios preparados puede ser preferido por las madres. Las parteras deben respetar estas preferencias, asegurando al mismo tiempo que el proceso sea seguro y, en caso de complicaciones, cuenten con vías claras de derivación y ayuda.
Facilitar el parto en comunidad puede incluir también el respeto por prácticas rituales locales como la privacidad, el uso de infusiones o alimentos para ayudar al parto, siempre que no pongan en riesgo la salud de la madre o el bebé.
6.5.- Contribuir con el parto Institucional: se debe promoción siempre la necesidad de un parto limpio y la necesidad que se haga en lugares seguros, esto se hace en centros de salud calificados y acreditados.
Si la infraestructura de salud está cerca y disponible, las parteras pueden jugar un papel clave en motivar a las familias para optar por un parto en un centro de salud, acompañando y asegurando que se respeten las costumbres culturales de las madres. Sin embargo, deben estar preparadas para atender partos comunitarios si las circunstancias no permiten acceder a estos servicios.
Trabajar con parteras tradicionales busca hacer de este proceso fisiológico que sea más humano, seguro y que las PT sean aliadas de los servicios de salud y no competencias, mejorando de esta manera la seguridad y comodidad de las madres.
VII.- USO DE LA TECNOLOGIA EN EL CUIDADO DEL EMBARAZO Y PARTO EN LA COMUNIDAD.
Las parteras tradicionales pueden incorporar diversas tecnologías para mejorar su práctica y brindar una atención más segura y efectiva. Estas tecnologías deben se sencillas y de bajo costo como:
7.1.-quipo de ultrasonido: Permite a las parteras visualizar al bebé y detectar posibles complicaciones. Estos dispositivos permiten a las parteras realizar ecografías básicas para evaluar la posición y el desarrollo del feto, mejorando la capacidad de diagnóstico en el camp
7.2.-Dispositivos para medir la presión arterial: Ayudan a monitorear la salud de la madre durante el embarazo y el parto
7.3.-Estetoscopio de Pinard: Este instrumento tradicional se utiliza para escuchar los latidos del corazón del bebé
7.4.-Cinta métrica obstétrica: Sirve para medir el crecimiento del útero (a
ltura uterina) y estimar el desarrollo del feto
7.5.-Equipos de reanimación neonatal: Esenciales para atender emergencias con el recién nacido, aspiración manual de secreciones por aspiración, contar con frazadas térmicas, etc
7.6.-Balanzas y cintas métricas: Para monitorear el peso y el crecimiento del bebé, deben ser seguras y calibradas frecuentemente.
7.8.- Dotar de Aplicaciones móviles de salud: Existen aplicaciones diseñadas para proporcionar información actualizada sobre el embarazo, guías de procedimientos y registros de salud digitalizados, lo que facilita el seguimiento del progreso de las pacientes. Que incluya Tabletas : con información esencial y módulos educativos para el cuidado del embarazo y puerperio, que incluya videos sobre alimentación y cuidado del bebe.
7.9.-Capacitación en línea: Plataformas de e-learning pueden proporcionar a las parteras acceso a cursos y talleres sobre las últimas prácticas y descubrimientos en obstetricia y salud materna adecuados a su realidad y cultura.
7.10.-Uso de la Telemedicina: Permite a las parteras consultar con obstétrices y médicos y especialistas a distancia, lo que es especialmente útil en áreas rurales donde el acceso a hospitales puede ser limitado
Es importante destacar que la incorporación de estas tecnologías debe ir acompañada de capacitación adecuada. Muchas parteras tradicionales están recibiendo formación para utilizar estos instrumentos, lo que les permite combinar sus conocimientos ancestrales con técnicas modernas de atención
Esto no solo mejora la calidad de la atención, sino que también aumenta la confianza de las mujeres en sus servicios de salud de su jurisdicción.
VIII. TRABAJO CONJUNTO DE PROMOTORES DE SALUD Y PARTERAS TRADICIONALES EN COMUNIDAD.
En el espacio comunal el trabajo del promotor de salud en la comunidad debe verse potenciado por la presencia de la PT, la PT vere todo lo que es la salud materna y apoyar en mejorar la salud de las adolescente y jóvenes mujeres en la comunidad.
La Capacitación y Educación debe ser Mutua a tares de encuentros donde promotores de salud y parteras tradicionales puedan compartir conocimientos y técnicas. Esto fomenta el respeto mutuo y la comprensión de los métodos tradicionales y modernos.
Debe haber una Colaboración en la Atención: Establecer protocolos de colaboración donde las parteras tradicionales puedan referir casos complicados a los promotores de salud y viceversa. Esto asegura que las mujeres reciban la mejor atención posible en todas las etapas del embarazo y el parto
Debe haber Reconocimiento y Apoyo: entre ellos que para reconocer oficialmente el trabajo de las parteras tradicionales y proporcionarles apoyo logístico y material. Esto puede incluir suministros médicos básicos y acceso a formación continua
Los promotores de salud pueden trabajar junto con las parteras para llevar a cabo campañas de salud en la comunidad, enfocándose en la prevención y educación sobre temas como la nutrición, la higiene y la planificación familiar
Se debe implementar sistemas de registro donde las parteras tradicionales puedan documentar los nacimientos y otros servicios prestados. Esto ayuda a mantener un seguimiento adecuado de la salud materna e infantil en la comunidad
Estas estrategias no solo mejoran la calidad de la atención sanitaria, sino que también fortalecen los lazos comunitarios y respetan las prácticas culturales locales
8.1 Trabajo conjunto en la planificación familiar en la comunidad:
Las parteras tradicionales y los promotores de salud pueden desempeñar un rol crucial en la planificación familiar, especialmente en comunidades rurales, indígenas o con acceso limitado a servicios de salud modernos. Su experiencia, conexión cultural y confianza establecida en las comunidades les otorgan una posición privilegiada para abordar temas relacionados con la salud sexual y reproductiva.
Este dúo de ACS pueden educar a las mujeres y sus familias sobre métodos de planificación familiar, incluyendo opciones naturales, modernas y tradicionales, adaptadas a las necesidades y creencias locales. Pueden brindar información sobre salud reproductiva, prevención de embarazos no deseados y espaciamiento entre nacimientos, reduciendo riesgos para la salud materna e infantil.
Hay experiencias en el país en donde las parteras capacitadas pueden distribuir anticonceptivos (pastillas, preservativos, dispositivos intrauterinos) y enseñar su uso adecuado, ambos ACS pueden actuar como enlaces entre las comunidades y los centros de salud, facilitando el acceso a servicios especializados.
Las parteras tradicionales pueden fomentar el diálogo entre parejas sobre planificación familiar, respetando valores y tradiciones, para tomar decisiones informadas y consensuadas. Ayudan a las mujeres a expresar sus deseos y necesidades en temas de reproducción, promoviendo su participación en la toma de decisiones.
El trabajo de ambos ACS puede acudir a las escuelas y grupos de jóvenes de la comunidad para brindar orientación en salud sexual, abordando mitos y tabúes sobre anticoncepción y de esta manera contribuir con la reducción del embarazo en adolescentes
Pueden integrar métodos tradicionales de control de fertilidad basados en conocimientos locales, como el uso de plantas medicinales, siempre asegurándose de que sean seguros y efectivos.
IX.-CONFIANZA Y RESPETO MUTUO
Para un lograr un futuro más equitativo y saludable, es necesario reconocer y valorar el papel de las parteras tradicionales, promoviendo su participación en los sistemas de salud y garantizando que puedan ejercer su práctica de manera segura y efectiva.
Integración con el sistema de salud: Un desafío importante es lograr una integración efectiva entre la práctica de las parteras tradicionales y los servicios de salud formales. Esto implica reconocer y valorar sus conocimientos, así como establecer mecanismos de colaboración y capacitación.
Respeto por los derechos humanos: Es fundamental garantizar que la práctica de la partería tradicional se realice de manera segura y respetuosa de los derechos humanos de las mujeres, evitando prácticas nocivas.
Adaptación a los cambios sociales: Las parteras tradicionales deben adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos, sin perder de vista sus raíces culturales.
Reconocimiento y respeto por las prácticas tradicionales de la partería. Formación en cómo complementar estas prácticas con protocolos médicos contemporáneos.
X.- CAPACITACION A LAS PARTERAS TRADICIONALES.
La capacitación de las parteras tradicionales en países en desarrollo debe ser integral, culturalmente sensible y adaptada a las necesidades locales.
El objetivo de la capacitación debe de ser fortalecer las habilidades tradicionales de las parteras, incorporar prácticas seguras y basadas en evidencia para reducir la mortalidad materna y neonatal y crear un puente entre la medicina tradicional y los sistemas de salud formales.
Esta capacitación debe estar basada en los siguientes principios:
1. Respeto por el conocimiento tradicional: Integrar las prácticas culturales de las comunidades.
2. Participación comunitaria: Incluir a líderes comunitarios y familias en el proceso.
3. Perspectiva de género y derechos: Promover el respeto hacia las mujeres y sus decisiones.
4. Enfoque intercultural: Fomentar la colaboración con los profesionales de salud del sistema formal.
La metodología de la capacitación debe tener en cuenta: que sean reuniones y sesiones prácticas con simulaciones con muñecos maquetas o modelos anatómicos; el aprendizaje debe ser totalmente interactivo con Juegos de roes, discusión de casos reales y discusión de experiencias; utilizar materiales audio- visuales: Videos, documentos ilustrados en idiomas locales o lenguas originarias; la capacitación debe ser continua con eventos o Talleres periódicos para reforzar conocimiento
En cuanto al contenido: debe tomarse en cuenta cinco Ítems:
A.-Conceptos básicos de anatomía y fisiología materna
B.-Practicas seguras para el embarazo y parto.
C.-Cuidados posnatales adecuados y necesarios
D.-Cuidados de un parto seguro y limpio
E.-Salud sexual y reproductiva.
Las parteras tradicionales pueden beneficiarse de una capacitación en varias áreas clave para mejorar la atención que brindan. Aquí algunos temas importantes:
10.1. Bases de la Salud materna y neonatal.
Conocimientos básicos sobre anatomía y fisiología femenina y el proceso de gestación, parto y puerperio., Cambios corporales durante el embarazo, fases o etapas del embarazo y el trabajo de parto.
10.2.-Signos de Alarma en el embarazo: como convulsiones relacionadas con el aumento de la presión arterial (preeclampsia/eclampsia), edemas en piernas, sangrado, ruptura prematura de membranas (RPM) y fiebre alta y otras infecciones. Enfatizar la capacitación en la identificación de signos de riesgo durante el embarazo y el puerperio, así como en el seguimiento de las madres.
10.3.-Técnicas de Parto Seguro: Instrucción en técnicas modernas y seguras para asistir partos, incluyendo el manejo de complicaciones comunes como hemorragias y preeclampsia. y manejo urgente de emergencias obstétricas básicas.
10.4.-Higiene en el parto y prevención de infecciones. Uso de materiales esterilizados y técnicas asépticas durante el parto. Lavado adecuado de manos y desinfección de utensilios, prevención y tratamiento de infecciones en madres y bebés.
10.5.-Cuidados del recién nacido, como la prevención de infecciones, las vacunas e higiene, la reanimación neonatal básica y la promoción de la lactancia materna
10.6.-Nutrición y Salud Materna: Educación sobre la importancia de la nutrición adecuada durante el embarazo y la lactancia, y cómo asesorar a las madres sobre una dieta saludable
10.7.-Primeros Auxilios y Emergencias: Capacitación en primeros auxilios y en cómo manejar emergencias obstétricas como: hemorragias, hipertensión, usos de kits básicos de emergencia, Manejo inicial de asfixia neonatal. Hasta que se pueda obtener ayuda médica profesional. Identificación de casos que requieren derivación a servicios de salud y manejo adecuado de la referencia, coordinación con ambulancias o sistemas comunitarios de transporte.
10.8.-Registro y Documentación: Enseñanza sobre cómo llevar registros precisos de los nacimientos y partos atendidos u otros servicios prestados, lo cual es crucial para el seguimiento de la salud materna e infantil, registros y notificaciones con los servicios de salud.
10.9.-Salud reproductiva: Educación sobre planificación familiar y métodos anticonceptivos, estrategias para mejorar el conocimiento y uso de métodos contraceptivos seguros.
10.10.- Sensibilización cultural y comunitaria: Capacitación para colaborar con los sistemas de salud oficiales respetando la cultura y tradiciones locales. Promoción de la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres en comunidades rurales.
10.11. Tecnología y comunicación Uso de teléfonos móviles o aplicaciones básicas para reportar emergencias o comunicarse con centros de salud, capacitación en plataformas digitales para aprendizaje continuo.
10.12.- Derechos humanos y legislación: Educación sobre los derechos de las mujeres en salud reproductiva, información sobre leyes relacionadas con la maternidad y la infancia.
10.13.- Desarrollo personal y liderazgo: Estrategias para fomentar su rol como líderes en la comunidad. Gestión de recursos y redes de apoyo.
10.14.- Prevención de enfermedades: De enfermedades prevalentes en la comunidad, enfermedades de transmisión sexual como VIH y enfermedades venéreas comunes, también la importancia de las vacunas.
Estas áreas de capacitación no solo mejoran las habilidades de las parteras tradicionales, sino que también fortalecen la integración de sus prácticas con los sistemas de salud modernos, beneficiando a la comunidad en general.
Estas capacitaciones buscan no solo mejorar la calidad de la atención de las parteras tradicionales, sino también revalorizar su rol como actores clave en la salud comunitaria, especialmente en áreas rurales y de difícil acceso.
XI. DESAFÍOS ACTUALES DEL TRABAJO CON PARTERAS TRADICIONALES.
A pesar de los avances en el trabajo con este tipo de ACS, las parteras tradicionales enfrentan desafíos como la falta de reconocimiento formal, barreras para la expedición de certificados de nacimiento y la necesidad de una remuneración adecuada. Además, la transmisión intergeneracional de saberes es esencial para preservar esta práctica ancestral. Los principales desafíos actuales serian:
11.1.-Falta de Reconocimiento Legal y Formalización
Reconocimiento insuficiente, Muchas parteras no están legalmente reconocidas por el sistema de salud, lo que limita su acceso a recursos, certificación y apoyo institucional. La falta de marcos legales claros para su práctica dificulta que pueda la emisión de certificados de nacimiento y su integración en el sistema de salud.
11.2. Acceso Limitado a Formación Continua. La mayoría de las parteras tradicionales son de edad avanzada lo que dificulta la continuidad de la capacitación. Aunque hay programas de formación, no todas las parteras tienen acceso a ellos, especialmente en áreas rurales o aisladas.
Además, existen pocos materiales educativos diseñados específicamente para combinar saberes tradicionales con avances médicos modernos.
11.3. Estigmatización y Desvalorización En algunos casos, las parteras tradicionales son percibidas como atrasadas o menos efectivas, lo que reduce su prestigio frente a los modelos biomédicos occidentales actuales. Los médicos y obstétrices con frecuencia no valoran a las parteras tradicionales, lo que crea desconfianza mutua.
11.4. Desafíos Económicos: Muchas parteras trabajan de manera voluntaria o reciben compensaciones simbólicas, lo que dificulta la sostenibilidad de su práctica. La mayoría de PT No cuentan con recursos para transporte, instrumentos o formación adicional.
11.5. Transmisión Intergeneracional del Conocimiento: hay desinterés de las nuevas generaciones: las mujeres jóvenes suelen migrar a áreas urbanas y optar por otras trabajos o profesiones, lo que pone en riesgo la continuidad de la partería tradicional. Sin mecanismos formales para documentar y transmitir conocimientos, hay el riesgo de que estos desaparezcan.
11.6. Infraestructura Deficiente: Las PT frecuentemente trabajan en condiciones precarias sin acceso a equipos básicos ni los servicios de salud de su ámbito tiene la infraestructura y equipaje adecuado.
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11.7. Resistencia Cultural y Barreras Idiomáticas: En comunidades indígenas, las barreras idiomáticas dificultan el acceso a formación y la comunicación con el sistema de salud formal. Algunas prácticas modernas no son aceptadas por las comunidades, lo que genera resistencia a los cambios.
11.8. Impacto de Políticas de Salud Centralizadas: Los sistemas de salud priorizan la atención en hospitales y centros de salud urbanos, descuidando las necesidades de las comunidades rurales y las parteras tradicionales. Algunas políticas limitan su campo de acción o imponen requisitos difíciles de cumplir.
11.9. Falta de Investigación y Documentación: Hay poca investigación sobre el impacto y la eficacia de las parteras tradicionales, lo que dificulta su inclusión en políticas de salud basadas en evidencia. Su contribución no siempre está documentada o reconocida en informes de salud nacionales e internacionales.
La formación y el trabajo de las parteras tradicionales están siendo fortalecidos mediante la integración de conocimientos, reconocimiento legal y programas de capacitación. Sin embargo, persisten desafíos que requieren atención para garantizar su continuidad y eficacia en la atención materna y neonatal.
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