martes, abril 05, 2016

Imágenes de la salud, la enfermedad y el desarrollo:en Latinoamérica

Imágenes de la salud, la enfermedad y el desarrollo: fotografías de la Fundación Rockefeller en Latinoamérica
Images of health, illness, and development: Latin-America’s Rockefeller Foundation’s photographs

     Ver una fotografía puede ser otra manera de leer. Para los historiadores de la medicina latinoamericana de comienzos del siglo XX algunas fotografías son tan valiosas como los más preciosos documentos de archivo. A veces, estas imágenes nos revelan los supuestos, las prioridades, las obsesiones, las virtudes, los defectos, los anhelos, los estigmas y hasta las ideas del bienestar físico, el orden y desarrollo que imperaron en cierta época o entre ciertas personas. Seguramente esto ocurre porque hasta hace poco tomarse una foto era un momento especial y memorable para cualquiera; posar era casi una obligación y el enfoque del fotógrafo suponía una complicidad preestablecida con aquellos que iban a mirar la fotografía.
     En este caso se trata de algunas de las extraordinarias fotografías que tomaron funcionarios y médicos de la Fundación Rockefeller en los viajes que realizaron a América Latina desde comienzos del siglo XX. Estas fotos servían para registrar sus actividades, demostrar las condiciones, problemas y logros de su trabajo y fueron utilizadas eventualmente en las diversas publicaciones de la fundación. Muchas veces las fotos estaban especialmente dirigidas al patronato de la fundación, a otros norteamericanos y fueron vistas solo por un puñado de latinoamericanos. La inclinación del fotógrafo hacia este público fue una manera de sugerir o confirmar que las políticas y los resultados de la fundación estaban bien encaminados.
     Todas las fotos que aquí se reproducen — con la excepción de una que viene del National Institutes of Health, Washington D.C. — provienen de la riquísima colección Rockefeller Foundation archives del Rockefeller Archive Center de Nueva York. Según una reciente estimación del director de este archivo, Darwin Stapleton, deben haber aproximadamente 25.000 imágenes fotográficas sobre América Latina y el Caribe que están bien clasificadas y algunas de las cuales fueron publicadas. Otra evaluación general de los fondos latinoamericanistas en este archivo es Cueto (1991).
     La mayoría de las fotos que aquí se presentan están ligadas a las actividades de la División de Salud Internacional (International Health Division) que desde 1918 organizó estudios y campañas en la región contra la anquilostomiasis, la fiebre amarilla y la malaria (Cueto, 1996). Asimismo, la fundación realizó valiosos y detallados informes sobre las escuelas médicas de América Latina, promovió el envío de profesores e investigadores de los Estados Unidos, ofreció becas para los estudiantes de medicina de América Latina para especializarse en las universidades norteamericanas, alentó la formación de institutos de investigación en las ciencias básicas y difundió el modelo de educación médica flexneriano. Bajo cada foto se transcribe la leyenda que indica la fecha, el lugar y el nombre de los personajes. El número de serie que aparece en las leyendas se refiere a la clasificación de la colección por países (Por ejemplo, Brasil es 305). Se ha complementado la información de las leyendas y elaborado una interpretación para entender el contenido y el contexto de la imagen.
     Finalmente es importante resaltar que algunas de estas fotografías nos permiten regresar a temas clásicos del desarrollo de la salud y la enfermedad con otras respuestas. Lo que antes parecía mostrar una lesión anatómica que explicaba la miseria de un individuo y el atraso de un país, justificaba una intervención técnica específica o denunciaba una característica de la educación médica que parecía disonante con la modernización. Hoy puede tener otras interpretaciones y supone una consideración más detallada por el contexto, la flexibilidad de los cambios institucionales y la consideración del papel del medio ambiente. Por ejemplo, la foto que presenta a los enfermos de anquilostomiasis fueron seguramente vistas en su época como la demostración que la pobreza se explicaba por la enfermedad. Hoy creeríamos que es lo contrario: es decir que la enfermedad es una expresión de su miseria. ¿Cómo se verán en el futuro? Quien sabe.

Marcos Cueto
Instituto de Estudios Peruanos/Universidad
Peruana Cayetano Heredia
Horacio Urteaga 694, Lima 11, Peru
e-mail: mcueto@iep.org.pe
copydesk: Lucía d’Albuquerque

 

La Comisión Rockefeller hacia el Brasil, 1916. Serie 305. Este es el viaje de la primera comisión de la Fundación Rockefeller que visitó Sudamérica con el encargo de estudiar la posibilidad de iniciar programas contra la anquilostomiasis. Las dos primeras personas que aparecen en la foto — de izquierda a derecha — son Bailey K. Ashford y Richard Pearce. Ashford era un reconocido estudioso de la anquilostomiasis que la había identificado en Puerto Rico. En la misma isla creó un Instituto de Medicina Tropical que fue la base de una Escuela de Medicina Tropical que la Universidad de Columbia creó años más tarde. Pearce era un médico graduado en Harvard y funcionario de la fundación que escribió varios de los informes sobre educación médica de América Latina.

La Comisión de Fiebre Amarilla. De izquierda a derecha: William Wrightson, T. C. Lyster, Juan Guiteras, William Gorgas, Henry Carter, Eugene Whitmore. Enero, 1917. Serie 100. Aunque no se indica lugar, por referencias documentales sabemos que los miembros de esta comisión viajaron a Bahia, Guayaquil, Lima y otras ciudades de América del Sur donde creían que existían los focos de infección de la fiebre amarilla. En otra foto parecida se menciona que Gorgas es el director de esta comisión, Carter es clínico, Guiteras -de nacionalidad cubana — viaja como clínico y asesor general, Lyster como clínico, Whitmore como patólogo y Wrightson como ingeniero sanitario. El general Gorgas era conocido como quien controló la fiebre amarilla en la Habana poco después que se estableció el papel del Aedes aegypti en la transmisión de la enfermedad y como quien dirigió el servicio médico que permitió la construcción del canal de Panamá que se inauguró en 1914. Sus éxitos fueron reconocidos por la fundación y permitieron una reorientación del énfasis inicial en la anquilostomiasis para la fiebre amarilla. Ello en realidad sólo pudo ser realidad hacia el final de la primera guerra mundial. Carter era un conocido estudioso de la fiebre amarilla y en parte el responsable de la Teoría de los Centros Claves que llevó a la Rockefeller a concentrarse en la erradicación de la fiebre de las ciudades endémicas más importantes de la región. Guiteras fue un reconocido profesional cubano que defendió la idea que no existía alguna especie de inmunidad natural de los nativos del trópico con respecto a la fiebre amarilla. Wrightson llegó a ser director de Salubridad Pública del Perú durante cerca de dos años cuando la fundación desarrolló la campaña contra la fiebre amarilla en ese país.

A la derecha, caso de anquilostomiasis. Ulcera en el pie. San Luis, Maranhão. Brasil. 1925. Serie 305. Una foto tomada por un funcionario de la Rockefeller en un hospital de Brasil revela como los norteamericanos, y seguramente muchos latinoamericanos, veían la enfermedad como el principal problema social que explicaba la pobreza y el atraso de los individuos y de los países latinoamericanos. Es relevante recordar que en Estados Unidos la anquilostomiasis era conocida como "la enfermedad del sueño". La anemia típica de este mal era asociada con un supuesto desgano por el trabajo. Sin embargo, el enfermo que aparece en esta imagen no parece abrumado por su enfermedad. Incluso tiene cierta tranquilidad y hasta dignidad. No parece tener ninguna vergüenza en mostrar la lesión típica. Quizás esta falta de vergüenza se deba a que la anquilostomiasis estuviese tan extendida entre los pobladores que la enfermedad no conllevaba ningún estigma. Esto debió deberse al hecho que para muchos campesinos del Brasil estar enfermo de anquilostomiasis era un hecho de la vida por el que muchos tenían que pasar. La llegada de la Rockefeller clasificó esta dolencia como una enfermedad grave que debía y podía ser erradicada. ¿Qué tan extendido fue el estigma que creó esta nueva visión de la anquilostomiasis? No lo sabemos.















Un ex-esclavo, nacido en Mozambique de quien se dice que ha cumplido los cien años junto a su nieto. Los dos están infectados de anquilostomiasis. Brasil, Diciembre 31, 1916. Serie 305 Esta foto revela uno de los supuestos más importantes de la mayoría de los funcionarios de la Rockefeller. Que en las sociedades tradicionales existe una inmutabilidad en el tiempo. Según este supuesto, en las sociedades donde no ha llegado la modernización pueden haber personas que vivan mucho tiempo y pueden cambiar los sistemas de trabajo, pero siempre hay algo que se mantiene continuo y que explica la miseria y el atraso: la enfermedad. Un supuesto complementario al anterior es que el cambio o modernización en estas sociedades vendrían de la difusión de la ciencia y la medicina moderna desde afuera, es decir desde otras sociedades más adelantadas.


Caso severo de anquilostomiasis tomando medicina bajo la observación directa de un enfermero. Brasil, Junio, 1917. Serie 305.
Los personajes están seguramente posando para el fotógrafo en un ambiente rural. La intención del fotógrafo es mostrar la autoridad, calma y pulcritud del enfermero así como el medicamento utilizado para expulsar a los parásitos que está administrando y que en realidad apenas se nota. En contraste aparece cierta congestión, resignación, pobreza y pasividad de un enfermo que está abrumado por su dolencia. Nótese que el enfermo está descalzo. Esta era la causa de infección de esta enfermedad ya que la anquilostomiasis se producía por la ausencia de calzado y de letrinas en el campo.


Campaña contra la fiebre amarilla, Guayaquil, Ecuador, 1918-19. Una brigada sanitaria, tomada como una brigada estándar para los distritos, con tanques de agua. Serie 317.
Esta fue la primera campaña ‘urbana’ contra la fiebre amarilla que realizó la fundación en América Latina. El énfasis de la campaña fue la organización de brigadas sanitarias y la distribución de peces de río que comían las larvas de los Aedes aegypti en los contenedores de agua doméstica ubicados en las viviendas de los seres humanos donde los mosquitos preferían criar a sus larvas. Los personajes aparecen con vestimentas rudimentarias mostrando los varios materiales que usaban en su trabajo como baldes de peces, una bandera, una escalera y tarro de kerosene. La novedad o improvisación de esta imagen es más evidente al ver los personajes ‘más profesionales’ que aparecen más adelante. Es interesante notar que el personaje central — seguramente un inspector — lleva una libreta de apuntes. En algunos países, las campañas de la Fundación Rockefeller fueron, junto con las estadísticas de vacunación antivariólica, uno de los primeros ejercicios de estadística sanitaria (Véase Cueto, pp. 59-86, 1997).


Comisión de la fiebre amarilla y personal en Guayaquil, Ecuador, 1919. Serie 317. La intención del fotógrafo parece ser mostrar que el personal que había participado en la campaña era numeroso. Asimismo, es importante resaltar la dirección de los médicos norteamericanos ubicados al centro de la foto, en primera fila. Hay cierto caos en esta foto, donde algunos personajes de las filas posteriores miran en cualquier dirección y sólo los de la primera fila están conscientes de la importancia del momento. Esto es especialmente claro cuando se compara esta foto con la de las campañas más organizadas y de los años posteriores contra la fiebre amarilla.











Un hospital siendo fumigado. Ecuador Febrero 24, 1919. Ecuador, Serie 317. El hospital aparece cubierto con lienzos listo para ser fumigado. Esta era la forma tradicional como se combatía la fiebre amarilla y otras infecciones en diversos lugares de América Latina hasta comienzos del siglo XX. La intención de la foto es mostrar claramente que esta era una operación complicada y costosa, además de ineficiente porque era casi imposible proteger los edificios más importantes de una ciudad de esta manera. Seguramente fue utilizada como un argumento para demostrar la ventaja del control por peces que era defendido por los médicos de la Fundación Rockefeller.


Guardias de la Comisión de Fiebre Amarilla en el Brasil, 1924. Serie 305.
Disciplina. La palabra surge al contemplar esta foto tomada en uno de los momentos más avanzados de la lucha de la fundación contra la fiebre. La convicción de los personajes estaba respaldada por el éxito de campañas anteriores de la fundación, como la que realizó en Guayaquil y en la costa peruana, por la confianza en sus métodos de control y prevención, entre los que estaban el sistema de peces y la vacuna Noguchi (que posteriormente se mostró ineficaz), además de los recursos económicos, el apoyo político y el significativo número y calidad del personal que intervenía en la campaña. Los personajes uniformados aparecen en una formación casi militar listos para salir a combatir la fiebre amarilla. El inspector parece estar pasando revista a sus tropas antes de una batalla. Junto a los baldes de peces aparecen aparatos de fumigación. Esta combinación fue el resultado de una negociación entre los médicos norteamericanos que consideraban ineficaz la fumigación y los salubristas brasileños que sabían del valor público de la fumigación (el tema está analizado en Williams, pp. 23-51, 1994).

Un inspector sanitario y su asistente en México en 1920 durante la campaña contra la fiebre amarilla. Serie 323. Inspector y peón aparecen con los elementos esenciales de la campaña: una banderola, un balde de peces, un aparato de desinfección y una libreta de apuntes. La foto da la sensación del establecimiento de una burocracia especializada con jerarquías, disciplina y con claro conocimiento de las tareas precisas de lo que se debe hacer.

Inspectores sanitarios. Brasil, Mayo, 20, 1925. Serie 305.
Los miembros de la brigada seguramente todos brasileños — aparecen uniformados. El lazo negro en el brazo de uno de ellos probablemente indica que era el jefe. Otros detalles importantes que revelan autoridad y prestigio son la libreta de apuntes y el reloj en la muñeca. Casi todos tienen una mirada que revela orgullo, misión y dedicación a su trabajo. Ello sugiere que para algunos latinoamericanos trabajar en las campañas de la Rockefeller se convirtió en un símbolo de distinción y de seguridad económica.













 

Chagas y Noguchi cuando el primero visitó el Instituto Oswaldo Cruz de Bahia, Brasil. Abril 16, 1924. Serie 305.
El prestigioso microbiólogo Hideyo Noguchi, miembro del Rockefeller Institute of Medical Research de Nueva York, visitó varias veces Latinoamérica entre fines de la década de 1910 y la década de 1920. Estas visitas estuvieron generalmente dedicadas a sus estudios sobre la fiebre amarilla. Hacia 1918 Noguchi creyó haber encontrado el origen de la enfermedad, una Leptospira a la que agregó el nombre de icteroides para diferenciarla de la que producía la enfermedad de Weils. Posteriormente produjo una vacuna que, aunque no fue el medio de control principal de la fundación, fue extensamente utilizada en la región. Años después, otro científico de la Rockefeller demostró que todo era un error científico de Noguchi, que su vacuna era ineficaz y que la enfermedad era producida por un virus. Sin embargo cuando se tomó esta foto, Noguchi gozaba de un gran prestigio en los principales centros científicos del mundo. Noguchi aparece al lado del no menos conocido investigador brasileño Carlos Chagas del Instituto Oswaldo Cruz. Ambos aparecen como pares, posando con serenidad y cierta complicidad ante el lente del fotógrafo. La imagen indica uno de los grandes cambios que estaba ocurriendo en la época: la reorientación de la investigación médica latinoamericana del modelo francés al modelo norteamericano que se lograba a través del envío de profesores y de investigadores de los Estados Unidos a América Latina.

Robert A. Lambert en su oficina de la Escuela de Medicina Tropical de Puerto Rico, San Juan, Febrero 18, 1927. Serie 100. El patólogo fue enviado como profesor de la Escuela de Medicina Tropical que había instalado la Universidad de Columbia en la isla de Puerto Rico. Lambert había sido profesor antes en otras universidades latinoamericanas como en la de São Paulo donde enseñó entre 1923 y 1925 y promovió la difusión del modelo flexneriano de educación médica. Lo interesante de la imagen es que muestra a un norteamericano en una posición de relajo y control, mimetizado con el ambiente en que vive. Una piel de ocelote se extiende en el suelo dándole una atmósfera ‘tropical’ a la oficina. Ello contrasta con la foto de la pared donde seguramente aparece algún médico o científico europeo. Asimismo hay una intensa luz que viene de una ventana que sugiere el calor del trópico.














Cuando el inspector penetra en las casas, busca las larvas en toda clase de depósitos que por su naturaleza puedan constituir criaderos: barriles, cubos, botellas, latas y muchos otros recipientes necesitan de vigilancia. Tales depósitos son numerosos por la carencia de un sistema adecuado de provisión de agua potable, actualmente insuficiente en cantidad, además de contaminada. La unidad está insistiendo en la necesidad urgente de un buen servicio de agua. Unidad Sanitaria Cooperativa de Veracruz, 1929. Serie 323. Nótese el contraste de la pequeña linterna usada para buscar las larvas de la fiebre amarilla y el resto de elementos de la foto que indican varias causas de posibles infecciones. La gallina y los niños descalzos sugieren una vivienda en un ambiente semi-rural. Los miembros de la familia, con cierta sorpresa o deslumbramiento, asisten al proceso de inspección de su barril y preparación de la imagen fotográfica. Esta foto fue conservada con una larga leyenda donde se explica con detalle el trabajo sanitario, pero también revela que los funcionarios de la Rockefeller eran conscientes de las limitaciones de su propio trabajo.















Antiguo sistema de distribución de agua todavía en uso en Fortaleza. Brasil, Junio 15, 1925. Serie 305.
Aquí aparece el principal problema de provisión de agua potable en el Brasil urbano y en muchas otras ciudades de América Latina. El agua era vendida de casa en casa y la población la conservaba en barriles y otro tipo de contenedores. La falta de un sistema adecuado de provisión de agua contribuía a la persistencia de enfermedades, como la fiebre amarilla y de enfermedades diarreicas que seguramente tenían una morbilidad mayor. Seguramente muchos funcionarios de la Rockefeller eran conscientes que este problema era crucial, pero al mismo tiempo supusieron que más importantes, o accesibles, eran las tareas de distribución de peces que se habían establecido. La instalación de un sistema moderno de provisión de agua debió parecer a muchos como una tarea inalcanzable por los costos. La intervención técnica para interrumpir la transmisión de una enfermedad parecía un buen atajo para lograr la salud. Como sabemos ahora, los supuestos científicos de la fundación sobre la fiebre amarilla sirvieron para erradicar la enfermedad de los centros urbanos de Sudamérica pero se complicaron tremendamente en la década de 1930 cuando se descubrió que la fiebre tenía un reservorio permanente en la selva. Entonces se supo que la erradicación completa de la fiebre amarilla era un objetivo utópico. La foto parece tomada rápidamente, como un registro de un problema más profundo y sin el cuidado o la perfección técnica de otras imágenes. Este tratamiento sugiere que muchos eran conscientes de este problema pero pensaban que era poco lo que podía hacerse.


Pabellón en un hospital de Buenos Aires, Argentina. Pearce, 1917. Serie 301.
Debe corresponder al informe de Richard Pearce titulado ‘Medical education in Argentina, 1917’ (RG 1.1., Serie 301, box 2. RAC, RFA). La imagen revela la crítica de uno de los aspectos de la educación médica latinoamericana: la falta de control por parte de las facultades de medicina de los hospitales utilizados para la enseñanza clínica. Muchos de los hospitales estaban administrados por sociedades de beneficencia. La vida en los pabellones estaba regida por las monjas y los enfermeros eran hombres. Estos tres aspectos debían ser cambiados según los promotores del modelo flexneriano y de las políticas de norteamericanización. Es decir, los hospitales debían ser controlados o ser parte de las facultades de medicina. Otros aspectos complementarios que fueron promovidos fueron la enseñanza de las ciencias básicas, la profesionalización de los profesores de tiempo completo, el apoyo a los investigadores dedicados exclusivamente a los laboratorios y la reducción del número de estudiantes de medicina. Sobre los informes de las distintas escuelas de medicina, véase Cueto (1994, pp. 1-22).
















Instituto de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Rio Grande do Sul de Porto Alegre. Profesor P. Riet Corea utiliza un fisiógrafo en demostraciones prácticas para estudiantes. Serie 305.
Otro aspecto importante en la difusión del modelo flexneriano fue la creación de laboratorios de ciencias básicas en las facultades de medicina. La fisiología se destacó como una de las áreas que más se desarrolló en la región. Uno de los aspectos que más se promovió fue la donación de equipo moderno para los laboratorios de fisiología. El que aquí aparece se desarrolló además por su estrecha relación con el Instituto de Fisiología de Buenos Aires, dirigido por Bernardo Houssay, que también recibió donaciones importantes de la Fundación Rockefeller (véase Cueto, pp. 228-46, 1994).


Personal del Instituto de Fisiología de la Universidad de Rio Grande do Sul, 1955. Serie 305
Esta foto indica la importancia que los funcionarios de la Rockefeller le dieron a la formación de grupos de investigadores locales en las ciencias básicas. Los nombres de los investigadores aparecen escritos, seguramente para reconocerlos en posteriores viajes de los funcionarios de la Rockefeller. Al centro de la primera fila está sentado el fisiólogo brasileño P. Riet Correa. Es interesante notar la presencia de hasta siete mujeres en las filas dos y tres.













Robert A. Lambert en la Facultad de Medicina de la Universidad de San Marcos, Lima. Latin American Diary. 1940. Serie 300.
Lambert aparece en una visita a Lima sentado al centro — con los miembros de la Facultad de Medicina de la Universidad de San Marcos. Entre ellos se distinguen a los dirigentes del Instituto de Biología Andina, un centro de investigación sobre la fisiología de altura que fue apoyado por la Fundación Rockefeller. Por ejemplo, aparecen Carlos Monge Medrano y exactamente atrás de Lambert está parado Alberto Hurtado, un investigador peruano que mantuvo estrechos vínculos con la fundación. Cueto (1989).












Unidad Sanitaria Cooperativa de Tierra Blanca, Tierra Blanca, Veracruz, México, 1933. El director de la unidad, la enfermera sanitaria y el club de parteras. Las parteras traen sus propias gorras y vestidos de enfermera y la unidad les provee de un pequeño maletín y el equipo necesario. Los inicios de la enfermería profesional en América Latina están también ligados en muchos países a los programas de la Fundación Rockefeller.
Al respecto existe una gran cantidad de fuentes en el Rockefeller Archive Center pero creo que ningún estudio al respecto. Sobre el trabajo de la fundación en México, véase Birn (1996, pp. 203-34).

REFERÊNCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Birn, Anne-Emanuelle 1996 ‘Las unidades sanitarias: la Fundación Rockefeller versus el modelo Cárdenas en México’. En M. Cueto (org.), Salud, cultura y sociedad en América Latina: nuevas perspectivas históricas. Lima, OPS/IEP.         [ Links ]
Cueto, Marcos 1997 ‘Sanidad desde arriba: la fiebre amarilla, la costa norte y la Fundación Rockefeller’. En El regreso de las epidemias, salud y sociedad en el Perú del siglo XX. Lima, IEP, pp. 59-86.         [ Links ]
Cueto, Marcos 1996 ‘Los ciclos de la erradicación: la Fundación Rockefeller y la salud pública latinoamericana, 1918-1940’. En M. Cueto (org.), Salud, cultura y sociedad en América Latina: nuevas perspectivas históricas. Lima, OPS/IEP, pp. 179-202.         [ Links ]
Cueto, Marcos 1994 ‘Visions of science and development: the Rockefeller Foundation´s Latin American surveys of the 1920s. En M. Cueto (org.), Missionaries of science: the Rockefeller Foundation and Latin America. Bloogminton, Indiana University Press, pp. 1-22.         [ Links ]
Cueto, Marcos 1994 ‘Laboratory styles and Argentine physiology’. Isis 85, pp. 228-46.         [ Links ]
Cueto, Marcos 1991 ‘El Rockefeller Archive Center y la medicina, la cencia y la agricultura latinoamericanas del siglo veinte: una revisión de fondos documentales’. Quipu, vol. 8, pp. 35-50.         [ Links ]
Cueto, Marcos 1989 Excelencia científica en la periferia: actividades científicas e investigación biomédica en el Peru, 1890-1950. Lima, Tarea.         [ Links ]
Williams, Steven C. 1994 ‘Nationalism and public health: the convergence of Rockefeller Foundation tecnique and Brazilian federal authority during the time of yellow fever, 1925-1930’. En M. Cueto (org.), Missionaries of science: the Rockefeller Foundation and Latin America. Bloogminton, Indiana University Press, pp. 23-51.        [ Links ]
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