LA INTERCULTURALIDAD EN LAS REDES DE SALUD !!

 


¡LA INTERCULTURALIDAD EN LAS REDES INTEGRADAS DE SALUD! 

Alfonso E Nino G

Cuando hablamos de cultura nos referimos a conocimientos, costumbres y otros elementos que tienen que ver con aspectos espirituales, materiales y afectivos que caracterizan a una población o grupo social determinado en un territorio, que son transmitidos a las generaciones siguientes y que se expresan en costumbres, ritos, las tradiciones, el lenguaje, los hábitos, los valores, las creencias, el arte, las leyes, las normas sociales, el comportamiento social y las instituciones que se forman.

El término cultura proviene del latín "cultivar", "labrar" o "cuidar" y se refiere a cultivar el conocimiento y la educación La Cultura es el resultado de la acumulación de experiencias y de la adaptación a diferentes circunstancias a lo largo del tiempo, garantizando la supervivencia del grupo social, la cultura se aprende y transmite a través de los procesos de aprendizaje de comportamientos percibidos y socializados. La cultura abarca aspectos como la religión, la moral, lo ético, las artes, la ley, la historia y la economía =un determinado grupo. El término se utiliza para referirse a las distintas manifestaciones de los seres humanos y, según algunas definiciones, todo lo que es creado por el humano es cultura.  

La interculturalidad en salud es un enfoque que busca integrar, respetar y valorar las prácticas, conocimientos y creencias culturales de las comunidades en los sistemas y servicios de salud. Este enfoque reconoce que la salud no es solo un fenómeno biológico, sino también social y cultural, y que las personas tienen diferentes formas de entender y manejar la salud y la enfermedad según su contexto cultural. Este concepto abarca un conjunto de creencias, valores, prácticas y conocimientos que influyen en cómo las personas perciben la salud, la enfermedad y los sistemas y servicios de atención en salud que son demandados por una población especifica; 

Dentro de este macro concepto se incluye Interculturalidad en salud: Que se refiere a un enfoque amplio y sistemático que busca integrar y respetar las diversas culturas en el ámbito de la salud. Esto incluye la adaptación de los servicios de salud para que sean culturalmente competentes y accesibles a diferentes poblaciones. y la Relación intercultural en salud: Se refiere a las interacciones específicas entre individuos de diferentes culturas cuando acceden a los servicios de salud, entendiendo que hay cultura diferente en prestadores y receptores de la atención y que puede incluir la comunicación entre pacientes y profesionales de la salud de diferentes orígenes culturales; ambos conceptos promueven la igualdad y el respeto mutuo entre las diferentes prácticas y creencias de salud, 

La interculturalidad en salud no es solo un derecho, sino una estrategia efectiva para mejorar la calidad de atención, reducir desigualdades y fortalecer la confianza entre los servicios de salud y las comunidades

II.- ¿POR QUE HAY QUE DESARROLLAR E IMPLEMENTAR EL ENFOQUE INTERCULTURALIDAD EN SALUD?

Desarrollar e implementar acciones de interculturalidad en los servicios de salud (SS) ofrece muchos beneficios, que van desde mejorar la atención y el acceso a los servicios de salud hasta fortalecer la relación entre el personal de salud y las comunidades en zonas atendidas por estos. La interculturalidad ayuda a mantener viva la cultura propia de las comunidades y evitar que los SS se vuelvan irrespetuosos con la identidad étnica y cultural de los usuarios y que pueda crear una barrera para acceder a una mejor atención de salud 

Es importante adaptar la atención o cuidado de la salud a las necesidades y la cosmovisión de las personas que viven en comunidades con lenguajes y comportamientos propios, este enfoque ayuda a mejorar el acceso a los servicios de salud para estas poblaciones que se encuentran en zonas rurales indígena u originaria de sierra y selva o la población afroperuana.

Los establecimientos de salud que implementen de manera adecuada la interculturalidad permiten que sus pobladores sean acogidos de la mejor manera y de forma igualitaria en la atención de salud, es una forma de reducir las desigualdades sociales y mejorar la confianza mutua

Al tener una relación horizontal se promueve un trato más humano y eficiente de los profesionales de los servicios de salud hacia los pobladores de zonas alejadas, sin excluir los conocimientos y prácticas indígenas relacionadas con la atención o cuidado de la salud que se hacen en las comunidades de manera regular

Se ha demostrado que implementar las estrategias de una comunicación intercultural adecuada disminuyen las barreras sociales y culturales entre los equipos de los servicios de salud y usuarios de comunidades.

Mejorar los procesos de comunicación y diálogo promueve una mayor comprensión de las expectativas de ambos actores (comunidad y servicios de salud) y mejora el nivel de satisfacción de los usuarios con el sistema de salud que los atiende. El logro de una comunicación intercultural facilita al personal de salud garantizar la calidad de los servicios de salud otorgados, en el marco de un cuidado culturalmente aceptable 

Los pueblos indígenas y sus comunidades están poblados por personas que tiene una forma propia de vivir y sentir y que deben ser convocados para participar en la construcción de su propio modelo de salud que permita que cada profesional y técnicos de los servicios de salud desarrollen una capacidad permanente de aprender, interactuar con los pacientes y descubrir constantemente nuevas cosas que permitan la optimización de la atención.

Entre el personal de los servicios de salud y la comunidad existen cosmovisiones diferentes que puede llevar a contradicciones entre ellos y que puedan llevar a pobres resultados en la atención a la población, una buena relación puede fomentar la participación social de los pueblos indígenas, la valorización y revitalización cultural, la equidad en la atención y la reciprocidad.

III.-DIFICULTADES PARA IMPLEMENTAR INTERCULTURALIDAD EN SALUD.

Aunque el enfoque intercultural en salud es esencial para garantizar la equidad y el respeto a la diversidad cultural, su implementación enfrenta múltiples limitaciones que son:

3.1.-La Percepción limitada de lo que es interculturalidad. La acción sobre la interculturalidad está limitada a la curación con el uso de hierbas y medicinas tradicionales en la atención de salud o promover el parto tradicional de manera vertical con presencia de sus familiares y la adecuación de las salas de parto, como si fueran cuevas y poniendo pellejos de carnero en el piso, como sinónimo de relación intercultural; estos esfuerzos no son suficientes por esto, actualmente la relación entre servicios de salud y la comunidad sigue siendo desigual.

3.2.-Limitada sensibilización y capacitación en la formación del personal de salud. Muchos profesionales de salud no conocen o no están familiarizados con las prácticas, creencias y necesidades de las comunidades indígenas que son culturalmente diversas; por desconocimiento, algunos trabajadores de salud pueden mostrar resistencia a incorporar prácticas interculturales, priorizando el modelo biomédico occidental o tradicional y rompiendo con la relación, esto se agrava por la alta rotación de los trabajadores de salud en los lugares alejados.

Las entidades formadoras de salud, universidades e institutos no siempre brindan formación adecuada para dar competencias interculturales a los profesionales de salud que les permita entender e interpretar las manifestaciones culturales de la población que facilite una mejor atención.  

3.3.- La existencia de las barreras de idiomas y lenguas propias. En el Perú, muchas comunidades indígenas hablan quechua, aimara y en la selva muchas lenguas de acuerdo a las etnias y los servicios de salud no siempre cuentan con personal bilingüe o intérpretes, especialmente en los médicos, esta brecha es marcada; en la sierra las enfermeras y obstetras manejan con frecuencia el idioma, sin embargo e la selva con las diversas lenguas amazónicas, el déficit de profesionales de salud, con estas competencias, es tremendo y poco trabajado. La falta de comunicación clara con los pobladores puede llevar a malentendidos, diagnósticos incorrectos o falta de adherencia a los tratamientos.

3.4 -La persistente desconfianza y Discriminación Las comunidades indígenas de sierra y selva y algunas zonas con población afrodescendientes en el centro del país han sufrido discriminación y exclusión histórica, lo que genera desconfianza hacia los servicios de salud formales aun en este siglo XXI. 

Algunos profesionales y técnicos de salud pueden tener actitudes discriminatorias hacia las prácticas culturales o creencias de los pacientes, en formas tan simples como la vestimenta o la dificultad para hablar “bien” el castellano, esto lleva a mal trato en la atención o poner poco interés en los pacientes, que ayuda a generar más desconfianza

3.5. Falta de Articulación de la medicina occidental con la Medicina Tradicional. En la mayoría de los casos de los servicios de salud que atienen a estas poblaciones culturalemnte diversas, no existe una articulación efectiva entre la medicina occidental y la medicina tradicional (como el uso de plantas medicinales o la intervención de curanderos). Los conocimientos y prácticas tradicionales son consideradas como no importantes y a menudo no son reconocidos ni integrados en los servicios de salud. Los protocolos o normas técnicas de atención no consideran este aspecto cultural.

3.6. Limitaciones en el acceso a los servicios de salud y pocos Recursos para investigar.La mayoría de los servicios de salud están concentrados en zonas urbanas, capitales de departamentos. provincias o distritos, lo que dificulta el acceso para las comunidades rurales e indígenas que viven en zonas alejadas y dispersas; no siempre se cuenta con el presupuesto necesario para implementar estrategias interculturales en estos sitios alejados, como la contratación de personal bilingüe o la adaptación de los servicios a la cultura local.

La calidad de atención se ve limitada a medida que los servicios de salud se alejan de las urbes, lo que hace difícil contar con personal capacitado o establecimientos de salud implementen políticas de interculturalidad adecuadamente.

3.7. Políticas Públicas Insuficientes sobre relacionamiento intercultural.  En el País existen políticas que promueven la relación intercultural, pero, se quedan en el papel o en el discurso, su implementación no siempre es priorizada o monitoreada, lo cual lleva a que pueda haber desarticulación entre los diferentes niveles de gobierno (nacional, regional y local) en la aplicación de enfoques interculturales en los servicios de salud.

Concretizar la interculturalidad no puede quedarse solo en la normatividad, implica: decisión política, asignación de recursos, hacer un seguimiento de estas en su implementación y realizar las adecuaciones pertinentes a cada contexto y necesidad, las políticas deben ser receptivas de las sugerencias de los niveles locales y comunales.

3.8. La existencia de la diversidad Cultural Compleja en el país.En países como el Perú, la gran diversidad cultural y lingüística hace difícil diseñar estrategias generales para el país por el costo y la disponibilidad de recursos humanos con competencias, se recomienda estrategias regionales; esta diversidad debe tener prioridad a la hora de hacer los presupuestos e ir contra la corriente que enfatiza el costo -beneficio; el ensayo error, favorece que las intervenciones sean efectivas y útiles para todos los grupos poblacionales que viven en estas zonas.

Hay que recordar que cada comunidad tiene sus propias prácticas y creencias, lo que requiere enfoques personalizados y flexibles en cada RIS y en cada Gobierno regional.

3.9. Falta de Participación Comunal. El desconocimiento de las políticas de interculturalidad en muchos casos no ayuda a que se involucre a los líderes y organizaciones comunales, los representantes de poblaciones indígenas casi no participan en la planificación y ejecución de acciones y programa de los servicios de salud occidental.

Las comunidades no siempre son consultadas sobre sus necesidades y preferencias en materia de atención y cuidado de su salud, no hay una realimentación sobre la percepción de ellos sobre como los atienden y cuál es su expectativa, que debe ser tenida en cuenta para mejorar los servicios de salud.

3.10. Estigmatización de Prácticas Culturales. Algunas prácticas culturales en salud realizadas por las comunidades indígenas de sierra y selva como, los rituales de curación, el uso de plantas medicinales, las cuales son estigmatizadas o consideradas "atrasadas" por el personal de los servicios de salud, esto lleva a que se mantengan las tensiones entre el enfoque biomédico occidental de los servicios de salud de las RIS y las prácticas tradicionales, de las familias en las comunidades, lo cual dificulta la integración de los sistemas.

3.11. Desafíos en la Evaluación y Monitoreo. No siempre se cuenta con indicadores claros para medir el impacto de las estrategias interculturales.La implementación de enfoques interculturales no siempre es monitoreada ni evaluada de manera sistemática, lo cual no garantiza su permanencia y adecuación al contexto.

Hay limitada inversión para la investigación operativa respecto a los comportamientos propios de las comunidades indígenas o nativas.

IV.- FORMACION Y CAPACITACION DEL PERSONAL DE SALUD EN INTERCULTURALIDAD.

Una de las limitaciones para desarrollar objetivamente la buena interrelación intercultural entre los servicios de salud y las comunidades es el desarrollo de capacidades que tienen que ver con lo siguiente.

4.1.- La Formación en interculturalidad: Todos los trabajadores de salud asistenciales y administrativos que trabajan en zonas, con características culturales propias, deben estar capacitados y entrenados en tener competencias para manejar la interacción cultural, y deben estar sensibilizados sobre el valor de conocer las tradiciones, creencias, necesidades y expectativas de las comunidades.

4.2.-La Incorporación de mediadores o personas como puentes culturales: debe considerarse como fundamental la relación entre los servicios de salud y comunidades, hay estrategias  que han probado su importancia como la formación de ACS (promotores de salud, Parteras tradicionales) ;  contratar a personal bilingüe o proveniente de las mismas comunidades, como docentes u otros profesionales que conozcan las lenguas o sean nativos de estas comunidades ; su involucramiento facilita la comunicación entre los servicios de salud y la comunidad, lo cual generara confianza mutua.

4.3 Rol de las universidades. Las universidades como entidades formadoras de recursos humanos en salud debe tener un rol protagónico en desarrollar y diseminar la importancia del relacionamiento intercultural entre SS y comunidades, especialmente en ámbitos culturalemnte diferentes, debe impartirse a los alumnos conocimiento de lenguas utilizadas, conceptos culturales sobre la salud, que implica  estar  enfermo, que cuidados se realizar para las personas enfermas y que medidas se toman para  para prevenir o curar estos males.

Debe promoverse involucrar a las áreas profesionales de las ciencias sociales como: sociología, antropología, lingüística para planear procesos de aprendizaje de como relacionarse mejor entre poblaciones diversas y cuál es la guanacia de esta relación para los servicios de salud.  Las universidades tienen un papel crucial en el relacionamiento cultural entre los servicios de salud y la comunidad, ya que pueden actuar como puentes que fomenten la investigación para entender de mejor manera esta relación mutua, buscar la equidad y la mejora de los resultados en salud.

Las universidades pueden integrar en sus currículums de ciencias de la salud programas que enseñen competencias culturales para que comprendan y respeten las creencias, valores y prácticas culturales de las comunidades a las que sirven, reduciendo barreras y mejorando la comunicación. También mediante estudios antropológicos, sociológicos y epidemiológicos, las universidades pueden identificar las particularidades culturales que influyen en la percepción y el acceso a los servicios de salud. 

Las universidades pueden organizar programas de extensión, como talleres, charlas o clínicas móviles, que acerquen los servicios de salud a la comunidad de manera culturalmente sensible. Esto también permite que las comunidades participen activamente en el diseño de soluciones de salud. Al formar profesionales de diversos orígenes culturales y socioeconómicos, las universidades pueden contribuir a que el personal de salud refleje mejor la composición de la población, facilitando una conexión más auténtica con las comunidades.

V.-ACCIONES DE INTERCULTURALIDAD EN LA ATENCION INTEGRAL DE SALUD DESDE LOS SERVICIOS DE SALUD DE LA RIS.

Existen varias formas de como concretizar la interculturalidad en los servicios de salud de la RIS, en el marco de la salud integral, para mejorar la atención de salud., como:

5.1.-LA INTERCULTURALIDAD Y LA PROMOCION DE LA SALUD.

La promoción de la salud(PS) tiene que estar relacionada estrechamente con el bienestar, los estilos de vida y el abordaje de los determinantes sociales de la salud, para lograrlo es necesario conocer la cultura de las poblaciones, deben reconocer y valorar la diversidad cultural de las personas y familias en la comunidad para que las recomendaciones sean efectivas, la interacción de los SS y la comunidad debe crear estrategias más inclusivas, efectivas y respetuosas de cómo piensa y actúa la gente.

Es importante integrar los saberes tradicionales con las prácticas modernas, permite lograr un enfoque más holístico y equitativo de la salud, el trabajo sinérgico fortalece la identidad cultural y garantiza la participación comunitaria, elementos clave para el bienestar integral de las personas y las comunidades.

Los estilos de vida en estas comunidades están relacionados con los conocimientos tradicionales y las prácticas de vida de las comunidades indígenas y culturalmente diversas, son productos de las creencias y costumbres locales, al conocerse y respetarla se mejora el diálogo entre los sistemas de salud occidentales y las prácticas tradicionales, 

Para hacer PS culturalmente adecuada hay que tratar de utilizar mensajes y materiales educativos adaptados al idioma, los valores y las tradiciones de las comunidades, la promoción de hábitos saludables, deben complementar los tratamientos curativos y busca garantizar que todas las personas tengan las mismas oportunidades de vivir una vida saludable, por ejemplo: recomendar una buena dieta o dieta balancead ,pasa por conocer que comen, cuantas veces, cuáles son los alimentos buenos y malos para ellos, hay que   recuperan alimentos tradicionales nutritivos y en un dialogo  se puede  expresar  en  dietas balanceadas y saludables. 

La gente de comunidades es activa y poco efecto puede hacerles recomendar actividad física, pero, si se puede encontrar formas conjuntas para cuidar, en las familias, a los niños, a los adultos mayores, las gestantes en base a sus culturas.

5.2.-LA INTERCULTURALIDAD EN LA PREVENCION DE RIESGOS Y ENFERMEDADES.

Un reto actual es diseñar estrategias de prevención que sean culturalmente sensibles, efectivas y aceptadas por las comunidades, tiene que ver con reconocer y valorar las prácticas, creencias y conocimientos tradicionales respecto al riesgo y las enfermedades, en cuanto a su origen, sintomatología y posible tratamiento.

Hay prácticas de prevención relacionadas con la higiene como: el uso de plantas medicinales con propiedades antisépticas para lavar heridas y purificar el agua; el lavado de manos o dientes con ceniza o hierbas específicas. 

Consumo de plantas con propiedades inmunoestimulantes, como el ajo, la quinina y el jengibre; Inhalaciones de vapores de plantas medicinales como eucalipto, para prevenir enfermedades respiratorias.

La indicación de dietas basadas en productos locales y naturales, evitando alimentos procesados o en mal estado; consumo de alimentos fermentados que favorecen el microbiota intestinal y fortalecen el sistema inmunológico; ayunos y evitar determinados alimentos en ciertos momentos del año para desintoxicar el cuerpo.

También hay, prácticas espirituales y rituales de protección como uso de amuletos, talismanes y plantas sagradas para protección contra enfermedades. Purificaciones con humo de hierbas como el palo santo o la salvia para limpiar el cuerpo y el ambiente de energías negativa; ceremonias de ofrenda y agradecimiento a la tierra a los apus y los cerros para mantener el equilibrio entre el ser humano y su entorno.

Es importante la Identificación de fuentes de agua potable y métodos naturales de purificación; uso de insecticidas naturales para repeler mosquitos y otros vectores de enfermedades. Construcción de viviendas adaptadas al clima y prevención de enfermedades relacionadas con el frío o la humedad. Uso del conocimiento oral para educar sobre prevención de enfermedades. 

Estos métodos han permitido a muchas comunidades indígenas mantener su salud a lo largo del tiempo. Sin embargo, con la globalización y el contacto con el mundo moderno, algunos de estos conocimientos han sido reemplazados por la medicina occidental, aunque muchas comunidades buscan integrar ambos sistemas en un solo modelo de atención o cuidado.

Los programas de prevención deben tener en cuenta las prácticas culturales, solo de esta manera se puede lograr un involucramiento de la comunidad; los trabajadores de salud deben estar capacitados en competencias interculturales para entender y respetar las diferencias culturales. 

Cada enfermedad o daño identificado por las comunidades, no solo tiene un tratamiento sino también, medios de prevención para alejar espíritus malignos, evitar malas vibras y evitar magia o condiciones similares,

5.3.-LA CURACION Y LA INTERCULTURALIDAD.

Tanto en los servicios de salud occidentales como en cultura La interculturalidad en la curación de enfermedades implica reconocer, respetar e integrar los sistemas de salud tradicionales y las prácticas culturales de las comunidades con la medicina moderna. Este enfoque no solo mejora la aceptación y efectividad de los tratamientos, sino que también fortalece la confianza entre los profesionales de salud y las comunidades. 

En esta lógica hay que reconocer que las comunidades tienen sus propias formas de entender y manejar la salud y la enfermedad, usa tratamientos compatibles con las creencias y prácticas locales, también las comunidades consideran la salud como un equilibrio entre el cuerpo, la mente, el espíritu y el entorno, una acción concreta seria incorporar formas de atención propias de la comunidad en los protocolos de atención o las normas técnicas, como se hizo con el parto vertical.

Para curar usan de infusiones, ungüentos y cataplasmas con propiedades antimicrobianas, antiparasitarias y antivirales; prácticas de alejamiento o aislamiento de personas enfermas para evitar la propagación de enfermedades contagiosas. 

Construcción de viviendas separadas para enfermos en caso de epidemias. Formación de curanderos, chamanes o parteras tradicionales que transmiten conocimientos de generación en generación.

Hay que resaltar las prácticas de solidaridad y cuidado colectivo dentro de la comunidad hacia las personas enfermas y están prestos a ayudar para referir pacientes a servicios de salud por lejanos que sean

5.4.-LA INTERCULTURALIDAD Y LA REHABILITACION

La interculturalidad en la rehabilitación de la salud implica reconocer, respetar e integrar los sistemas de salud tradicionales y las prácticas culturales de las comunidades con los métodos modernos de rehabilitación también fortalece la confianza entre los profesionales de salud y las comunidades. 

Se recomienda utilizar el enfoque de la Rehabilitación Basada en la Comunidad (RBC) que es un enfoque integral y participativo que busca mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad y sus familias, promoviendo su inclusión social y su participación en la comunidad. Este modelo se centra en el entorno comunitario y utiliza los recursos locales para brindar servicios de rehabilitación, educación, capacitación y apoyo.

Es una estrategia promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS)  y otras entidades para mejorar el acceso a servicios de rehabilitación, especialmente para personas con discapacidades, en sus propias comunidades.

La RBC busca empoderar a las personas con discapacidades, promover su inclusión social y garantizar que tengan acceso a servicios de salud, educación, empleo y participación comunitaria. Se basa en la idea de utilizar los recursos locales y el apoyo de la comunidad, en lugar de depender únicamente de instituciones especializadas o centralizadas. Es especialmente útil en países o regiones donde los servicios formales de rehabilitación son limitados.

La RBC aprovecha los recursos locales y la participación comunitaria para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad, promoviendo su inclusión social y económica. Al centrarse en la comunidad y utilizar recursos locales, la RBC no solo aborda las necesidades individuales, sino que también fortalece los lazos sociales y fomenta un entorno más inclusivo y equitativo. Su éxito depende de la participación de las personas con discapacidad, sus familias, la comunidad y los actores clave.

Capacitación a familias y cuidadores en técnicas de rehabilitación, la Inclusión de niños y jóvenes con discapacidad en escuelas regulares, hay que capacitar a maestros y personal educativo en estrategias de inclusión. Desarrollo de programas de educación no formal para adultos con discapacidad

En algunos lugares se organizan cooperativas productivas para que personas con discapacidad puedan desarrollar actividades económicas sostenibles (artesanías, agricultura adaptada, costura, etc.). Se brindan microcréditos y formación en gestión de negocios.

También se implementan brigadas de salud comunitaria que visitan a personas con discapacidad para garantizar su acceso a controles médicos, aquí los ACS juegan un rol fundamental, también, se promueve la telemedicina para conectar a especialistas con comunidades alejadas.

5.5.- LA INTECULTURALIDAD Y LOS CUIDADOS PALIATIVOS.

Los cuidados paliativos en la comunidad son un enfoque de atención de salud que busca mejorar la calidad de vida de personas con enfermedades graves, crónicas o terminales, así como de sus familias, brindando apoyo directamente en el entorno comunitario donde viven, en lugar de limitarse a hospitales o centros especializados. Se busca tratar de aliviar el sufrimiento físico, emocional, social y espiritual, adaptándose a las necesidades del paciente y utilizando los recursos locales disponibles.

La interculturalidad y los cuidados paliativos están profundamente conectados, ya que los cuidados paliativos buscan aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de vida de pacientes con enfermedades graves o terminales, respetando sus valores, creencias y prácticas culturales. 

La interculturalidad en este contexto garantiza que los cuidados paliativos sean sensibles a las necesidades culturales, espirituales y emocionales de los pacientes y sus familias. Reconoce que las personas tienen diferentes formas de entender la muerte, el dolor y el sufrimiento, influenciadas por su cultura. Adapta los cuidados para que sean compatibles con las creencias y prácticas culturales del paciente y su familia.

VI.- POLITICAS PUBLICAS EN LA IMPLEMENTACION DE LA ACCION INTERCULTURAL.

Implementar la interculturalidad en salud implica contar con lel respaldo de políticas públicas y estrategias que fomenten el respeto, la inclusión y la colaboración entre los sistemas de salud, que desarrollan practicas conjuntas de los modelos considerados como occidentales y las prácticas tradicionales de las comunidades

Las políticas pueden orientarse a la formación de técnicos y a profesionales de salud en habilidades interculturales, incluyendo el respeto a las prácticas tradicionales, la comunicación efectiva y la sensibilidad cultural; también implementar programas de educación continua que incluyan temas de interculturalidad en salud, Incorporar conocimientos de medicina tradicional en los currículos de formación de los profesionales de salud.

Las políticas deben favorecer el involucramiento de líderes locales, curanderos tradicionales y representantes de la comunidad en la planificación y ejecución de programas de salud; los comités de salud deben incluir a miembros de la comunidad y profesionales de salud para tomar decisiones conjuntas. 

Además, puede haber Políticas de comunicación culturalmente apropiada de Integración de la Medicina Tradicional y Moderna; fomentar la investigación colaborativa sobre la eficacia y seguridad de las prácticas tradicionales.

En cuanto a RHUS las políticas pueden garantizar que los servicios de salud cuenten con personal bilingüe o multilingüe; que los establecimientos de salud efectivicen el respeto a las prácticas culturales y sean accesibles para todas las comunidades. Políticas de retención de recursos humanos en Salud (RHUS) en lugares alejados, para evitar la alta rotación que limita la continuidad de la atención y el desperdicio de la experiencia de interrelación lograda.

Estas políticas no solo mejoran la calidad y aceptación de los servicios de salud, sino que también fortalecen la confianza y la colaboración entre los profesionales de salud y las comunidades, promoviendo un sistema de salud más inclusivo y equitativo.

VII.- DESIGUALDAD Y CULTURA.

La desigualdad social y la cultura están profundamente interconectadas, ya que la cultura influye en cómo se percibe, reproduce y perpetúa la desigualdad, mientras que la desigualdad social, a su vez, moldea las prácticas y expresiones culturales. Esta relación es dinámica y compleja, y puede analizarse desde múltiples perspectivas. 

La cultura, a través de sus expresiones (arte, literatura, medios de comunicación, tradiciones), refleja las jerarquías y desigualdades existentes en una sociedad., .la cultura puede justificar o naturalizar la desigualdad social mediante creencias, valores y normas.

No todas las personas tienen las mismas oportunidades para participar en la producción y consumo cultural. Las comunidades marginadas utilizan la cultura para resistir y desafiar las estructuras de desigualdad. La cultura permite a los grupos oprimidos reafirmar su identidad y derechos.

La desigualdad económica limita el acceso a ciertas formas de cultura, como el cine, el teatro o la música. Los grupos marginados suelen desarrollar prácticas culturales propias como respuesta a la exclusión, puede reforzar estereotipos que justifican la discriminación, algunas prácticas culturales pueden excluir o marginar a ciertos grupos.

Las oportunidades para producir cultura (arte, música, literatura) suelen estar concentradas en grupos privilegiados. Los grupos dominantes controlan los medios de producción cultural, lo que influye en qué historias se cuentan y cómo se cuentan. La cultura puede ser un vehículo para educar y sensibilizar sobre la desigualdad social. Los gobiernos pueden implementar políticas que promuevan la diversidad cultural y reduzcan las brechas de acceso.

 En muchas culturas, los roles de género tradicionales perpetúan la desigualdad entre hombres y mujeres. La cultura ha sido utilizada tanto para justificar la discriminación racial (ej. narrativas coloniales) como para combatirla (ej. movimientos por los derechos civiles). El acceso a la educación y la cultura suele estar determinado por el nivel socioeconómico, lo que refuerza las brechas sociales.

La cultura puede reflejar, reproducir y legitimar la desigualdad, pero también puede ser una herramienta poderosa para resistirla y transformarla. Para abordar la desigualdad social, es esencial comprender y transformar las prácticas culturales que la perpetúan, al mismo tiempo que se fomenta una cultura inclusiva y equitativa que promueva la justicia social. Esto requiere políticas públicas, educación y un compromiso colectivo con la diversidad y la inclusión.

VIII.-ESTIGMATIZACIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS Y SUS LENGUAS.

La cultura es un tema de la estigmatización de los pueblos indígenas que se origina en una combinación de factores históricos, sociales y culturales que perpetúan prejuicios y discriminación.

Los Pueblo originarios e indígenas han sido históricamente asociados con la pobreza, la ignorancia y la falta de capacidad para trabajar. Estos estereotipos han contribuido a su exclusión social y económica, limitando sus oportunidades de empleo y acceso a servicios básicos; una causa ha sido los fenómenos sociales y políticos que han generado una percepción negativa hacia ellos. Esta asociación ha dejado un legado de desconfianza y estigmatización.

Existe la visión errada de tendencias en autoridades que quieren forzar a abandonar sus tradiciones, lenguas y modos de vida. Este proceso ha sido visto como una forma de "civilizarlos", lo que ha llevado a la desvalorización de su cultura y a la creación de una imagen negativa.

La discriminación hacia los pueblos indígenas está profundamente arraigada en estructuras sociales que perpetúan jerarquías raciales y económicas. Estas desigualdades se manifiestan en el acceso limitado a recursos, educación y representación política.

La estigmatiza no solo afecta las oportunidades materiales de los pueblos indígenas, sino que también tiene un impacto psicológico significativo. La internalización de estos estigmas puede llevar a sentimientos de inferioridad y vergüenza sobre su identidad cultural, lo que perpetúa el ciclo de exclusión, como por ejemplo hablar quechua o comer determinados alimentos o comidas.

IX.-LA CULTURA Y EL BUEN VIVIR.

Pensar en el bienestar mutuo es un objetivo común y es fundamental en el contexto de las sociedades peruanas buscando que las políticas y prácticas sociales, se basan en el dialogo y la interacción, que promueva el respeto y la convivencia pacífica, buscando una integración activa y equitativa de diversas tradiciones y saberes en el cuidado de la salud 

El buen vivir en todas las sociedades proviene de las cosmovisiones en el caso de las indígenas, se enfatiza la armonía con la naturaleza, el bienestar colectivo y el respeto a las diferencias culturales. Se basa en la idea de que la vida plena no se mide solo en términos económicos, sino en relaciones saludables con el entorno y entre las personas.

A través del diálogo intercultural, se pueden integrar valores y prácticas de diferentes culturas que contribuyan a un bienestar colectivo más profundo y respetar las diversas identidades culturales presentes en la sociedad.

Las tendencias de los procesos de descolonización que buscan validar los saberes indígenas frente a los conocimientos hegemónicos. Este enfoque permite construir una visión del buen vivir que es más inclusiva y representativa de las realidades culturales diversas.

Para mejorar esta relación cultura y bienestar es que los planes y políticas sean claras, concretas y consensuadas para evitar que sean inaccesibles para la población general, en su búsqueda por promover una sociedad más justa, equitativa y respetuosa de las diferencias culturales. La integración efectiva de ambos conceptos puede contribuir a un desarrollo sostenible que valore tanto el bienestar humano como el ambiental.

X.- ESTRATEGIAS PARA IMPLEMENTAR LA INTERCULTURALIDAD EN SALUD.

Se enuncian las principales estrategias para implementar la mejor relación intercultural entre servicios de salud y comunidad.

10.1.- Reconocimiento y valoración de la diversidad cultural:  Es importante identificar las creencias, prácticas y sistemas de salud tradicionales de las comunidades (por ejemplo, medicina ancestral, uso de plantas medicinales o rituales), para evitar imponer un modelo biomédico único y fomentar el respeto mutuo, se busca encontrar una sinergia de pensamiento y de acción conjunta.

10.2 Establecer una comunicación intercultural adecuada. Mejorar los procesos de comunicación y diálogo entre el personal de salud y los usuarios para promover una mayor comprensión de las expectativas de ambos, se. sugiere un proceso de "escuchar, explicar, reconocer, recomendar y negociar" para lograr una comunicación intercultural efectiva.

10.3. Aceptar la legitimidad del modelo de salud y enfermedad que se establece entre el paciente y el servicio de salud, considerando el contexto cultural en el que este modelo se desarrolla. Esto implica comprender, respetar e integrar elementos culturales relevantes para el proceso de curación o recuperación del paciente. 

10.4. Capacidad de Negociación cultural. Identificar y resolver conflictos entre las creencias culturales y las expectativas de los pacientes y las del personal de salud sean profesional de salud o técnicas. El objetivo es lograr un acuerdo de cambio y cooperación que inserte la propuesta de recuperación en la vida simbólica y cultural del paciente.

10.5. Adecuación cultural de los Servicios de Salud. hay que adaptar los servicios de salud a las características culturales de la población atendida. Esto puede incluir la creación de espacios físicos adecuados que respeten las tradiciones locales, así como la incorporación de prácticas médicas tradicionales en el tratamiento, como uso de hierbas, rezos, ritos que pueden favorecer la relación entre servicios y comunidad.

Cuando sea posible y seguro, combina la medicina tradicional (ej. uso de plantas medicinales) con la medicina occidental, siempre bajo supervisión técnica. Implementar prácticas culturales aceptadas como el parto vertical, uso de hierbas como facilitadores del parto, el acondicionamiento de plantas medicinales, la educación en salud intercultural y el uso de lenguas originarias en los profesionales y técnicos de salud.

Garantiza que la señalización, los documentos y la comunicación oral estén disponibles en los idiomas predominantes de las comunidades. : Ajusta los servicios a las dinámicas culturales, como horarios flexibles o consultas en lugares comunitarios. Permitir el uso de plantas medicinales y terapias tradicionales, siempre garantizando su seguridad y eficacia.

10.6. Formular y ejecutar de Políticas Inclusivas

Desarrollar políticas públicas que integren la interculturalidad en todos los niveles del sistema de salud, promoviendo la participación de las comunidades en la planificación y ejecución de los servicios de salud, favorecer la adecuación cultural en el cuidado de adultos mayores, gestantes, especialmente en servicios de salud que trabajen con pueblos indígenas.

Adaptar los protocolos clínicos a las creencias y prácticas de salud de las comunidades.

 Establecer Políticas púbicas para fortalecer la red de centros y puestos de salud en zonas rurales con enfoque intercultural, mejorar el acceso a medicamentos y tratamientos respetando las formas tradicionales de cuidado.

10.7 Evaluación de las intervenciones interculturales. Implementar mecanismos para evaluar la pertinencia cultural y la efectividad de los servicios ofrecidos, incluyendo encuestas a pacientes y el monitoreo del cumplimiento de estándares interculturales.

XI.- EVALUACION DE LAS DE LA INTERCULTURALIDAD EN SALUD.

Todo proceso de interculturalidad implementado en las RIS debe ser monitoreado con frecuencia(mensualmente) y ser evaluado mediante indicadores pertinentes, cada 6 meses o anualmente, los pasos a seguir serian:

11.1. Desarrollar indicadores de Interculturalidad.

Desarrollar indicadores trazadores que combinen múltiples indicadores para medir el nivel de interculturalidad en los servicios de salud.

Utilizar. Listas de Verificación

Utilizar listas de verificación para evaluar la presencia de prácticas interculturales en los centros de salud.

 Utilizar Mapas de Calor

Usar mapas de calor para visualizar la distribución de servicios de salud interculturales y identificar áreas con mayores necesidades.


11.2 Problemas para Evaluar: Existen problema para evaluar por falta de datos desagregados, en muchos casos, los datos de salud no están desagregados por etnia, idioma u otras variables culturales. Algunos aspectos de la interculturalidad, como el respeto y la comunicación efectiva, son difíciles de medir de manera objetiva.

La evaluación de la interculturalidad puede requerir recursos humanos especializados y financieros que no siempre están disponibles.


XII.- EXPERIENCIAS CONOCIDAS SOBRE INTERCULTURALIDAD EN SALUD.

La implementación de la interculturalidad en los servicios de salud en América Latina ha sido abordada a través de diversas experiencias que buscan integrar las prácticas médicas tradicionales con la medicina occidental, respetando y valorando la diversidad cultural de la región. 

las mejores experiencias de interculturalidad en salud son aquellas que parten del diálogo horizontal, la participación comunitaria y el respeto por la cosmovisión de los pueblos indígena A continuación, se destacan algunas iniciativas relevantes:

1. Centros de Salud Intercultural en México

México ha desarrollado centros de salud que integran la medicina tradicional indígena con la medicina occidental. Estos centros buscan ofrecer una atención médica que respete las prácticas y creencias de las comunidades indígenas, promoviendo un diálogo entre ambas medicinas. 

Programas de atención en salud donde médicos alópatas trabajan con curanderos y yerberos en Chiapas y Oaxaca.

2. Políticas Públicas en Salud Intercultural en Chile

Chile ha implementado políticas públicas orientadas a la salud intercultural, reconociendo la importancia de incorporar las percepciones y prácticas de salud de los pueblos indígenas en el sistema de salud nacional. Estas políticas buscan reducir las desigualdades en salud y promover la equidad. 

Centros de Salud Familiar (CESFAM) con módulos de atención en medicina mapuches.

3. Misión Milagro en Venezuela y Cuba

La "Misión Milagro" es una iniciativa conjunta de Venezuela y Cuba que ha brindado atención oftalmológica gratuita a millones de personas en América Latina y el Caribe. Este programa ha sido reconocido por su impacto en la mejora de la salud visual de poblaciones vulnerables.  

4. Centro Nacional de Salud Intercultural (CENSI) en Perú

En Perú, el CENSI, adscrito al Instituto Nacional de Salud, se dedica a proponer políticas y estrategias en salud intercultural. Este centro promueve la investigación y la articulación entre la medicina tradicional y la biomedicina, buscando mejorar la atención en salud de las poblaciones indígenas.  

Las estrategias del Ministerio de Salud (MINSA) con casas maternas interculturales para reducir la mortalidad materna en comunidades andinas y amazónicas.

5. Formación de Universidades Mayas en Guatemala

En Guatemala, universidades mayas trabajan para formalizar y preservar los conocimientos indígenas, incluyendo prácticas de salud tradicionales. Estas instituciones enfrentan desafíos como la falta de reconocimiento oficial, pero continúan promoviendo la educación y la integración de la cosmovisión indígena en diversos ámbitos, incluyendo la salud .  

Estas experiencias reflejan esfuerzos significativos en América Latina para implementar la interculturalidad en los servicios de salud, reconociendo y valorando las prácticas y conocimientos tradicionales de las comunidades indígenas.

6. Ecuador y Bolivia: Uso de parteras indígenas junto con hospitales para el parto humanizado y respetuoso de las costumbres locales.



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